Monday, August 31, 2026

Sabana Leche (Agarren su Gallina, parte 3)



Dicen que somos los dueños de nuestro propio destino, y sí, pero también hay fuerzas ocultas...



 Pumm! Pumm! Pumm!

Tocaron suave la puerta rústica de madera.

Pumm!    Pumm!     Pumm!

Rembelimberto abrió, y ahí estaba ella, con el enorme makuto de playa, disfrazada de turista, incógnita. Aunque no engañaba a nadie. Se le notaba demasiado la estirpe.

-Hola - Dijo ella sonrojada y sonriéndo con los ojos como un personaje de ánime.

-Hola.

-Te acuerdas de mí? estuve hace un mes por aquí, yo fui la que se desmayó... tu sabe... la de lo pie cagao.

-Sí, me acuerdo.

-Nada... te quería dar las gracias por haberme cuidado y... por haberme lavado los pies, y por...

...ese coco tan rico que me regalaste.

Rembelimberto se asomó fuera de la choza mirando en todas direcciones. Seguro había un error en la matriz.

-Y Maripili?

-Ella se quedó en los hoteles, yo tomé un taxi hasta Sabana Leche y de ahí una yola hasta aquí.

-Viniste sola?

-Sí, la mar se movió mucho, casi nos volcamos.

-Sí, la mar no tá fácil. Cuándo te vienen a buscar?

-El yolero me dijo que podía recogerme mañana por la mañana.

-Qué yolero te trajo?

-El Señor... Buga, creo que le dicen.

-'El Buga!' Aay mi madre!

-Qué pasó?

-No, nada... y cómo e que tu te llama?

-De verdaá? no te sabes mi nombre?

-Maríaaa...

-María Elza coño! eh má, invítame a pasar.

-Sí, ven entra, tu quiere café?

-Yo lo que tengo e hambre, qué tu tiene de comé?

-Yo tengo pescado, lambí, iguana y así...

-Ello venden comida por aquí?

-Sí, la vieja Biemba, vende pescado, lambí, iguana y así...

-Tu le compra a ella?

-No, yo le vendo o hago trueque.

-Trueque?

-Pero to eso que yo te dije ta congelao, es mejor ir donde Biemba que también vende arró, habichuela y así...

-Y es higiénica ella?

-Nunca me he muerto por su comida.

-Ella acepta tarjeta?

-Ella lo que te puede dá con el cucharon por la cabeza si la jode mucho.


...


María Elsa y Rembelimberto ordenaron el plato del día con jugo de chinola albina.

Biemba los atendió bien, esa chica era el tipo de cliente que ella quería tener.


...


-Dale a mi gallo cooñoooo!!!! Daaale a mi gaaallo cooñoooo!!!! Gritaban todos en la gallera.

María Elza nunca había estado en una pelea de gallos, nunca había presenciado algo tan brutal, tan sangriento, tan salvaje. Nunca había escuchado el sonido de las espuelas rompiendo la carne. PAH!

-Maripili estaría feliz aquí ...Cómo e qué se llama ete trago?

-Macoco Sabanalecho, dale suave.

-Sí. (sorbito)

Rembelimberto sabía que tenía que sacar a María Elza de allí antes de que se armara la pelea de puñetazos que siempre se armaba...

-Quieres caminar en la playa?

-Sí, llévame. (sorbito de nuevo)


Un par de besitos y agarroncitos de manos después...


-...Yo puedo puedo dormir en tu casa pero no contigo, osea, yo no vine a dátelo...

-Tu puedes dormí en mi cama, hay espacio.

-Pero no contigo...

-Bueno, tu puede dormí en el piso también.

-...Voy a dormir en tu cama porque sé que tu eres bueno, y me vas a cuidar-

y Remebelimberto loco por metéselo. Demasiado peluche.

-Sí, claro, yo te cuido. Por cierto, a utede se le cayó una funda de yerba el día ese.

-Sí, fue a mi que se me cayó, Maripili taba furiosa cuando yo le dije que se me había perdío su yerba...

...

María Elza se bañó con agua de lluvia del tinaco, por supuesto que Rembelimberto la vió por entre los agujeros de las tablas. Luego él se bañó y ella también lo vió por los mismos agujeros...

Una vez bañados se acostaron uno al lado del otro y 'hablaron diparate' hasta tarde. María Elsa hizo le contó de su vida de nobleza haciéndola parecer una vida normal. Rembelimberto la escuchaba, imaginándose que era un hombre lobo desgarrándole la ropa y montándola salvajemente hasta partirla en dos.

-Okey... entonce tu ere la má chiquita de tus hermanos?

-La del medio.

-Por qué tu estás aquí? en esta choza, conmigo?

-No tengo la más mínima idea. Quizás porque me sentí segura contigo el día ese.

-Yo soy un cazador.

-Sí, y pescador, lo sé.

-Yo soy un cazador de monstruos y de cosas que los turistas no pueden saber.

María Elza recordó la conversación que había escuchado de sus espalderos acerca de cosas raras que salían en los Farallones de Sabana Leche; luego se giró colocando su cabeza en el pecho de nuestro súper héroe.

-Tu me cuidas?








...no se emocionen lectores, la leche no corrió esa noche, pero como decía la bisabuela...

"La pedrá que tá pal perro se la dan hata de madrugá."